La Universidad del Alba Antofagasta tiene gran presencia en el área de las ciencias de la salud en la región, comenta el vicerrector de esa sede, Valentín Volta. Con sus carreras de Enfermería, Kinesiología, Fonoaudiología, Kinesiología y Nutrición y Dietética, “ha logrado posicionarse bien en el contexto regional respecto de varias universidades que tienen facultades de salud muy consolidadas”.

Además, “nuestra casa de estudios cuenta con una interesante oferta diferenciadora en la zona: es la única universidad que ofrece medicina veterinaria en el Norte Grande. Esta carrera se abrió el año pasado con dos secciones y en este proceso de admisión 2024 estamos aperturando la carrera en jornada vespertina, como oferta académica para personas que, por razones de trabajo, no pueden optar a la jornada diurna”.

En el área de las ciencias sociales, UDALBA Antofagasta ofrece dos carreras: Psicología y Derecho, en jornadas diurna y vespertina, lo que permite llegar no sólo a quienes dedican exclusivamente a estudiar, sino también a personas que trabajan de día.

El hecho de que la universidad fuese acreditada durante el 2023 ha hecho una gran diferencia para los egresados de nuestra institución. A partir del año pasado los estudiantes que ingresaron cuando la Universidad era Pedro de Valdivia pudieron elegir si egresaban como titulados de la UPV o como titulados de la Universidad del Alba, y la mayoría optó por la segunda alternativa, porque la “acreditación les abre un campo laboral más favorable”, comenta Valentín Volta.

-¿Cuál es el elemento diferenciador de UDALBA Antofagasta respecto de las otras universidades de la región?

-“Desde el inicio del año pasado contamos con mallas innovadas, y ese es uno de los elementos más atractivos. En primer año, los y las estudiantes empiezan a tener prácticas curriculares y eso los acerca bastante temprano, como estudiantes universitarios, a espacios laborales profesionales. En el caso de medicina veterinaria, o en el caso de enfermería, los estudiantes empiezan rápidamente a inmiscuirse a lo que el día de mañana será su espacio de trabajo natural; una clínica veterinaria, o un CESFAM, por ejemplo. Existe una pronta conexión de nuestros estudiantes con lo que será su mundo laboral, lo que además permite afirmar sus vocaciones.

 

CONVENIOS GARANTIZADOS

Según explica el vicerrector Volta, existe una treintena de convenios que aseguran tanto las prácticas curriculares como las prácticas profesionales: “En el caso particular de la Facultad de Ciencias de la Salud, tenemos un convenio bien potente con el Servicio de Salud de Antofagasta. Por lo tanto, existe la posibilidad de que nuestros estudiantes realicen prácticas en el Hospital Regional, que es un hospital de alta complejidad macrozonal, y en los Cesfam. Además, en centros de urgencias y clínicas privadas,  así como en toda la red asistencial del Ministerio de Salud en la Región”.

La autoridad comenta que, al momento de aperturar la carrera  de Medicina Veterinaria, la universidad firmó una docena de convenios con clínicas y centros  veterinarios. “A partir del mes abril, los estudiantes ya están interactuando con un médico veterinario, y están interactuando con animales menores”, especifica.

Según explica el vicerrector, en Medicina Veterinaria UDALBA Antofagasta hay una altísima retención: “es la más alta de la sede y una de las más altas de la universidad. Estamos por sobre el 94-95% de retención respecto de los estudiantes que actualmente terminaron el primer año de Medicina Veterinaria. Y, por otro lado, tenemos también una tasa de reprobación muy baja. Creemos que la vocación de estos estudiantes de la carrera está bien consolidada.  Con esta modalidad de prácticas tempranas, van consolidado su vocación, es decir, piensan ‘sí, es la carrera que yo quería’. Por eso la retención es alta. Y por eso también se explica la alta tasa de aprobación de asignaturas, tenemos estudiantes muy comprometidos académicamente.

-Y esa alta tasa de aprobación también da cuenta de que el sistema de selección es bueno, ¿no?

-“Así es. Pero yo lo asocio no solo a las competencias con que los estudiantes ingresan para efectos de desempeñarse en el estudio de una carrera de carácter universitario, me atrevo a decir que el factor vocacional es más relevante aún. Es decir, a lo mejor el estudiante no tiene tantas competencias para estudiar, pero sí tiene la certeza de que es la carrera que le gusta, en la que el día de mañana quiere desempeñarse, y por cierto tiene un vínculo muy fuerte con los animales. Eso es lo que creo que realmente lo motiva a comprometerse a ser médico veterinario y a cumplir con los requisitos curriculares académicos”.

-Hace pocas semanas usted, en representación de la UDALBA, tuvo una reunión con Aguas Antofagasta. Eso da cuenta de la relación o del aporte que la universidad quiere hacer a la región, ¿verdad?, ¿nos podría dar otros ejemplos de esta vinculación con la región?

-“Sí. Uno de los desafíos que ha tenido la universidad es vincularse fuertemente, no solo con el medio en general, porque estamos vinculados con el medio en general, sino con el medio social y económico más relevante en la región, que es la industria, y no solo la industria minera, sino con la industria energética y la industria logística. Y en ese contexto, amén de que en el caso particular de Aguas Antofagasta nos invitó a todos los rectores de las universidades de la ciudad para instarnos a que, junto al sector público, pudiéramos levantar iniciativas que apunten al desarrollo y a la calidad de vida de la región, creo que nuestro gran incentivo es acercarnos a esta otra industria que menciono. Aguas Antofagasta, por cierto, pertenece a la industria de los servicios básicos, no está en la industria propiamente tal, lo hace pero ese no es su giro principal. Por lo tanto, también debemos vincularnos con la industria que está en el desarrollo económico de la región: la minería, la energía, la logística y la astronomía, un área muy relevante en la región”.

Efectivamente la universidad tiene una fuerte vinculación con el medio: hay lazos estrechos con Carabineros, con la PDI, con el gobierno regional, con las distintas secretarías regionales ministeriales, con otras empresas como El Mercurio, por ejemplo.

Y para avanzar en la tarea de vincularse con la industria, Valentín Volta cuenta que el año pasado constituyeron un Consejo de Vinculación Estratégica en el que participa el Gerente del Clúster Minero de la región, la Seremi de Energía, el Director Ejecutivo de Fundación Minera Escondida, personas del área de salud y representantes de tribunales.

-Y en el caso de este acercamiento a la industria, ¿hay valores de la universidad que quieran plasmar?

-“Sí, sin duda, en el primer consejo consultivo que tuvimos con todos estos integrantes, ellos valoraron el que nosotros seamos una universidad cercana, porque somos pequeña todavía. Nos piden que, ojalá, cuando crezcamos, no perdamos ese valor, que no sea difícil contactarnos, que no sea difícil emprender proyectos comunes, que es lo que ellos señalan que cuesta hacer cuando las universidades crecen. Y segundo, que miremos también un poco la necesidad que tiene la industria en términos de capital humano, centrado no solo en carreras profesionales, sino que también en carreras técnicas”.

En esta misma línea, cuenta el Vicerrector Volta, UDALBA Antofagasta espera lanzar algunos diplomados vinculados,  por ejemplo, a la administración de contratos y a la administración de recursos humanos, que es algo que se requiere mucho en la región.

“Y que no necesariamente sea una carrera profesional, ni siquiera una carrera técnica, pero sí por lo menos un diplomado que le permita adquirir estas competencias a algunos profesionales para desempeñarse en estas tareas: un administrador de contratos de industria es un recurso humano muy apreciado, y no hay, no existe el título de administrador de contratos”, explica.

Y luego ahonda: “Puede ser un ingeniero comercial o un ingeniero de cualquier disciplina, o  puede ser eventualmente una persona que tenga estudios técnicos,  un prevencionista, por ejemplo, al que le ofrecen estos cargos, pero tienen que ir formándose en la capacidad de ser administrador o gerente de contratos”.

 

INDUSTRIA VERDE

Según cuenta la autoridad, la región ha evolucionado muy positivamente hacia generar una industria más verde, más sustentable. “Y ahí nosotros tenemos el desafío de los ODS, Objetivos de Desarrollo Sustentables, que comprometen a todo el Estado de Chile, donde las universidades también cumplimos un rol. Tenemos algunos desafíos que la academia y que el Estado de Chile nos impone, pero toda esa exigencia impuesta en el territorio de la región de Antofagasta nos la impone también la industria. La industria ha estado obligada sí o sí, incluso por su propia sostenibilidad, a avanzar seria, significativa y rápidamente en torno a una industria verde, a una minería verde, al desarrollo de energías renovables no convencionales, a una logística verde”, comenta Valentín Volta.

Según cuenta, hoy en día en la región “ya hay compañías mineras cuyas operaciones son remotas y con vehículos eléctricos, ni siquiera se ocupa diésel, pero todavía hay muchos desafíos ahí. Y si esa industria está desafiada desde el punto de vista sustentable, nuestra universidad con mayor razón. Esta sede en particular no puede no hablar de sustentabilidad cuando se relaciona con su medio en general. Nos falta generar mucho más equipo de trabajo, proyectos, protocolo, programas, y por qué no decirlo, carreras, educación continua, la demanda que está generando la industria todavía no permite que la universidad esté a tono, por lo tanto es un enorme desafío para nosotros”.

Este año se lanzará el “Diplomado de economía circular con pertinencia en la industria Minera y energética”, adelanta el vicerrector. Pero aún quedan muchos programas académicos por ofrecer, “porque la industria de la minería ha generado el desarrollo de energías renovables y el desarrollo de esas dos industrias ha generado la industria logística.

“Tenemos dos puertos para el público, pero también tenemos puertos mineros privados, también tenemos dos aeropuertos, camiones, camionetas, todas vinculadas a la industria, tenemos varias docenas de parque eólicos, varias docenas de parques solares, en fin, es una industria tremenda. Después de la Región Metropolitana, la región que más aporta al PIB es Antofagasta. Nuestra universidad todavía tiene que dar mayores saltos para estar a ese nivel de capacidad de respuesta, por eso hemos partido por poner a estos actores en el consejo para que también nos vayan dando algunos tips, líneas y marcos de por donde debería ir caminando la sede si es que quiere hablarle a la industria, si quiere ser un actor y una buena contraparte desde lo académico”.

-¿Cuáles son los planes concretos para este2024?

-“Nuestra sede en particular está mediatizada por dos realidades. Tenemos un espacio y una infraestructura definida que nos va a permitir seguir creciendo, aunque de manera acotada, el 2024, el 2025 y 2026. Pero si queremos seguir creciendo, pensando en el proceso de acreditación 2026, obviamente tenemos que remirar la infraestructura de la sede para que podamos dar ese salto. Y muy vinculado con lo  mismo, aunque no 100%, está la oferta de carreras de pregrado, hemos estado limitados en los últimos años a una oferta de 6 carreras, las cuatro de la facultad de Ciencias de la Salud; y las dos de Ciencias Sociales y de Humanidades, a la que se le agregó una séptima, que es Medicina Veterinaria, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, pero por más que volvamos a repetir de buena manera la matricula 2025 y 2026, eso tiene un limite,  por lo tanto se nos hace imperativo que este año, de la mano de las resoluciones de rectoría, podamos incorporar un par de carreras para el 2025, pero que crearemos este año”.

-¿Y cuáles serían esas carreras?

-“Queremos traer agronomía y orientarla hacia la agricultura del desierto, aunque, por cierto, un agrónomo se forma para el país y para el mundo, tenemos que formar a un agrónomo para la agricultura del desierto, para generar cultivo donde no se genera. Hay experiencias mundiales sobre el particular y este, que es el desierto más árido del mundo, pudiera estar llamado a dar una oferta desde ahí”.

Además, adelanta el vicerrector Volta, que tienen en mente abrir otra carrera que contribuya “fundamentalmente al desarrollo de proyectos productivos en el ámbito de la permisología y las soluciones socio-ambientales”.