
Con gran entusiasmo se llevó a cabo el Primer Congreso Estudiantil de Derecho y Tecnología, encuentro que reunió en la sede Chillán a académicos y estudiantes de la Universidad del Alba y de otras casas de estudio.
Durante la jornada se abordaron diversas temáticas a partir de reflexiones e ideas vinculadas a la práctica de las ciencias jurídicas y su relación con el progreso tecnológico, con el objetivo de fortalecer su desarrollo y proyección.
Daniel Pérez, estudiante de Derecho de cuarto año y uno de los organizadores del congreso, destacó que “es la conclusión de un proyecto que comenzamos en el verano de 2025, que se presentó a los distintos profesores, a las autoridades de la Universidad y nos ayudaron desde el primer momento.
La organización del evento contó con un panel de ocho ponencias, abierto con la presentación de Armando Hamel, estudiante de Derecho de sede Santiago, quien expuso sobre el enfoque de las ciencias jurídicas y lo confrontó al progreso tecnológico.
“Yo tengo una edad un poco mayor que la del promedio de quienes estudiamos Derecho, por lo tanto, me interesa mucho poder aportar la visión de aquellos que ya transitamos parte de este camino, en parte por los años, en parte por el uso de otras visiones sobre las herramientas tecnológicas. Fue muy interesante poder hacerlo y creo que el tema es sumamente contingente”, expuso.
Por su parte, María Pía Ulsen, es estudiante de sede Chillán, comentó que “enfrentamos este desafío elaborando proyectos e investigando desde fechas tempranas al evento las temáticas que desde nuestra Universidad se mostraron. Es muy gratificante para nosotros porque nos facilitará participar en otros congresos”.
Al congreso también se sumó una importante delegación de la Universidad San Sebastián, sede Concepción. En su caso, el grupo expuso sobre sobre el marco legal en Chile en relación a las tecnologías.
Gabriel Ibarra, uno de los representantes USS, sostuvo que “esta fue una gran oportunidad para poder mostrar cuánto hemos avanzado en materia de regulación en el país sobre la tecnología. Con mis compañeros hemos visto que, ante el retraso de la legislación, es muy importante rescatar este espacio de diálogo para nuestra formación y llegar a ser abogados que aporten con las ideas necesarias para la realidad que compartimos”.
La realización del congreso fue destacada por la comunidad. De hecho, Viena Ruíz – Tagle, abogada y directora administrativa regional de Ñuble de la Defensoría Penal Pública de Chile, manifestó que “es muy importante que la academia se centre en estos puntos. Que los estudiantes realicen estas actividades con el apoyo de sus docentes es una iniciativa que, además de generar conocimientos, se fortalecen las relaciones profesionales, actuales y futuras”.
En tanto, la académica y parte del comité organizador, Constanza León, aseguró que “estamos gratamente sorprendidos por el impacto del congreso, tanto del medio ambiente interno, como externo. Hemos sido testigos de todo el trabajo en equipo que se gestó para este congreso y nos hemos llevado gratas sorpresas respecto del nivel de los trabajos que se presentaron, tanto en las ponencias como escritos”.
“Fuimos testigos de que la comunidad estudiantil creó un espacio para su propio crecimiento y abrir puertas para que el día de mañana otros de sus pares se motiven a hacer este tipo de actividades”, cerró.