
En un significativo hito para su formación, la carrera de Kinesiología de sede La Serena, realizó la ceremonia de investidura de sus estudiantes, quienes comenzarán su internado profesional en diversos campos clínicos de la región de Coquimbo.
La instancia marcó el paso a una nueva etapa académica, caracterizada por el trabajo en contextos reales de atención, donde los futuros profesionales podrán aplicar los conocimientos adquiridos y fortalecer sus competencias en contacto directo con pacientes. Se trata de un proceso formativo clave, que no solo aporta al desarrollo técnico, sino también al crecimiento personal y vocacional de cada estudiante.
Durante la ceremonia, el director de la carrera de Kinesiología, Mauricio Fredes, valoró el crecimiento de los estudiantes y el compromiso que asumen en esta nueva etapa. “Hoy no se trata solo de vestir un traje clínico, sino de asumir un compromiso con el conocimiento, la ética, la vocación y, sobre todo, con las personas que confiarán en ustedes su salud, su movimiento y muchas veces su esperanza”, expresó.
Asimismo, subrayó el carácter profundamente humano de la disciplina, relevando la importancia de cada acción en la atención de pacientes. “Cada decisión tendrá un impacto, cada palabra será importante y cada intervención será una oportunidad para marcar una diferencia”, indicó, invitando a los estudiantes a mantener la curiosidad, la vocación y la confianza en su formación.
Por su parte, el titulado de la carrera, Sergio Martínez, compartió su experiencia en el mundo laboral, destacando la relevancia del enfoque humano en el ejercicio de la profesión. “Van a poder compartir con pacientes reales, con necesidades, que son parte de una familia. Es fundamental mantener siempre la empatía. Más que tratar un diagnóstico, tratamos personas”, señaló, junto con enfatizar que el internado profesional representa una oportunidad decisiva para proyectarse hacia el mundo laboral.
En la ocasión, también se realizó un reconocimiento a las estudiantes Bárbara Cruchet y Valentina Catalán, quienes destacaron por su compromiso, constancia y aporte a la vida universitaria. Ambas participaron activamente desde el centro de estudiantes y como delegadas de sus respectivas cohortes, contribuyendo al desarrollo de iniciativas académicas y de vinculación con el medio.