La Universidad del Alba celebró el lanzamiento interno de la Vicerrectoría de Educación Virtual, instancia en la que su vicerrectora, Marcela Rosinelli, presentó las fortalezas y desafíos de cara al futuro.

Se trata de un hito estratégico que busca consolidar una visión institucional de largo plazo en torno a la transformación educativa digital, fortaleciendo no solo la modalidad virtual, sino que también la instalación de una gobernanza académica especializada para vincular la innovación pedagógica, la calidad formativa, la inclusión y el uso ético de tecnologías digitales.

La vicerrectora Marcela Rosinelli destacó que “la creación de la Vicerrectoría beneficiará directamente a la comunidad estudiantil al ofrecer experiencias de aprendizaje más flexibles, accesibles y significativas. Los estudiantes contarán con entornos virtuales mejor diseñados, recursos diversificados, mayor coherencia pedagógica y apoyos ajustados a sus necesidades reales”.

“Este modelo promueve una educación más humana y cercana, donde la tecnología está al servicio del aprendizaje y del bienestar estudiantil. En definitiva, la Vicerrectoría busca que cada estudiante viva una experiencia formativa de calidad, que reconozca su trayectoria, potencie sus capacidades y contribuya de manera concreta a su desarrollo personal y profesional”, añadió.

Respecto a las fortalezas del modelo, la académica explicó que gracias a su enfoque pedagógico integral, la Vicerrectoría “concibe la virtualidad no solo como un entorno tecnológico, sino como un ecosistema educativo relacional, donde convergen el diseño instruccional, la neuroeducación, la analítica de aprendizaje y el Diseño Universal para el Aprendizaje”.

En esa línea, comentó que “se suma una mirada inclusiva y personalizada que reconoce la diversidad de trayectorias, ritmos y contextos de nuestros estudiantes, especialmente en programas dirigidos a personas adultas. Asimismo, el modelo se caracteriza por una gobernanza clara, con procesos, roles y criterios definidos, lo que permite escalar la innovación sin perder calidad académica ni sentido institucional”.

“Como todo proceso de transformación, uno de los principales desafíos es consolidar una cultura institucional compartida en torno a la educación virtual, alineando prácticas, expectativas y formas de trabajo. También es un desafío avanzar de manera equilibrada entre la innovación y la sostenibilidad, asegurando que cada cambio esté debidamente acompañado por formación, apoyo académico y evaluación de impacto. No obstante, estos desafíos se asumen como oportunidades de aprendizaje organizacional, que permitirán fortalecer la Universidad desde una lógica colaborativa y de mejora continua”, cerró.