
Con acercamientos a organizaciones comunitarias, además de un evento para la formación académica, estudiantes y docentes de la sede Chillán desarrollaron diversos proyectos gracias a los fondos concursables otorgados por la Dirección General de Vinculación con el Medio.
Uno de ellos fue realizado por estudiantes de Kinesiología, quienes en el marco de la asignatura de Kinesiología Geriátrica, trabajaron junto al académico de la carrera Alex Ormazábal para vincularse con la organización de Cuidadoras Solidarias de Chillán.
“Los talleres de ejercicio físico multicomponente estuvieron orientados a fortalecer la funcionalidad, mejorar la autonomía y promover un envejecimiento activo en personas mayores. Esta iniciativa no solo benefició a las y los participantes, sino que también fortaleció las competencias profesionales de los estudiantes al trabajar en un contexto comunitario auténtico”, destacó el académico.
Por su parte, la directora de Tecnología Médica, Ximena Cares, lideró un proyecto interdisciplinar enfocado en One Health, donde el trabajo con la comunidad se transformó en un puente entre la teoría y la práctica para generar ideas de investigación futuras.
“Fue una experiencia de aprendizaje bidireccional y significó asumir un rol de facilitador del cambio para nuestros estudiantes, recordando siempre que la educación no es lineal. Participar de estas intervenciones fue la oportunidad de demostrarle a los alumnos que su formación tiene un propósito social inmediato”, explicó.
A los proyectos se sumó el de estudiantes de la carrera de Derecho, titulado “Primer Congreso de Derecho y Tecnología”, evento dirigido por la académica Constanza León, quien señaló que “como equipo de la carrera, quedamos gratamente sorprendidos por la recepción de la comunidad universitaria interna, como también por quienes participaron externamente, ya que se nos abrieron puertas con diversos actores para montar un evento como este. Los estudiantes abordaron este trabajo con mucha seriedad y se logró”.
María Gabriela Pereira, docente de Medicina Veterinaria, también desarrolló un proyecto en la comunidad de San Fernando de Zemita, comuna de Ñiquén, donde se realizó una intervención cuya experiencia “aportó a los estudiantes de la carrera y a mí como profesional. Fue una instancia de aprendizaje donde se aplicó todos los conocimientos obtenidos en aula y más aún ver sus valores, su compromiso y entrega a los pacientes y la comunidad. Realizar este tipo de proyectos nos ayuda a integrar no sólo preceptos académicos, sino también los valores que inculca la universidad a los estudiantes, demostrando activamente el sello que nos caracteriza”.
Otro proyecto estuvo a cargo de Laurita Carrasco, docente y enfermera, quien guió al equipo de trabajo compuesto por estudiantes de las carreras de Enfermería, Kinesiología y Psicología. La iniciativa fue “Cuidando con Amor” y se llevó a cabo gracias a evaluaciones en salud a 18 miembros con discapacidad de la fundación Eleva.
“Fueron diversas sesiones en las que cada estudiante, no solo fue aplicando lo adquirido en clases, sino que también fue implementando habilidades de comunicaciones, es decir, muchas competencias blandas, lo que fue muy provechoso. Con la fundación hay un trabajo inmenso por hacer y que dice relación con darle continuidad a Cuidando con Amor, por lo que es muy importante postular nuevamente a los fondos concursables para generar fichas en salud de las niñas, niños, adolescentes y adultos que son acogidos por Eleva”, detalló.