La Facultad de Ciencias de la Salud dio inicio, formalmente, el lunes 23 de marzo a su programa formativo que permite integrar a adultos mayores, de la comuna de Santiago, a la vida universitaria.

Durante este proceso, los participantes tendrán la oportunidad de recibir clases juntos a estudiantes de pregrado, generando un valioso espacio de intercambio de experiencias y conocimientos.

Ámbar Belmar, secretaria académica de Kinesiología, Fonoaudiología y de Tecnología Médica, quien impulsa esta iniciativa, afirmó que este proyecto nace desde la motivación de académicos comprometidos en trabajar con personas mayores y de darles una nueva oportunidad de formar parte de la universidad.

“La idea surge desde la pasión que nos moviliza como docentes por trabajar con este grupo etario. Junto a mi colega, Francisco Vargas, comenzamos a desarrollar propuestas que integraran áreas como la neurocognición y la biomecánica, con el fin de crear un programa innovador y de alto impacto”, afirmó Belmar, quien precisó que la iniciativa tiene un enfoque que busca no solo entregar herramientas teóricas, sino también promover la comprensión integral del funcionamiento del cuerpo y su relación con el bienestar.

Para su implementación, el equipo académico desarrolló un trabajo territorial, vinculándose con comunidades y organizaciones locales, como juntas de vecinos, con el fin de convocar a los participantes. De esta manera, se logró conformar un grupo diverso de personas mayores interesadas en continuar su proceso de aprendizaje en el entorno universitario.

Intercambio de experiencia y bienestar cognitivo

Belmar manifestó que, si bien “la esencia de esta iniciativa está en la bidireccionalidad del aprendizaje y en el vínculo que se genera, también buscamos disminuir la sensación de soledad, entendiendo que esto tiene un impacto directo en el bienestar cognitivo y emocional”. Además, detalló que la persona mayor puede elegir un día a la semana con un mínimo de 6 horas para que ocurra la neuroplasticidad, que es el foco, también, uno de los de los ejes de esta investigación.

“Con que ellos entrenen el cerebro una vez a la semana durante 16 sesiones, o sea el semestre completo, porque los estudiantes vienen a sus 16 sesiones de clases que están distribuidas en el primer semestre, ocurre obviamente el aprendizaje. Los adultos mayores pueden elegir una vez a la semana, como pueden elegir de lunes a jueves, todos los días. Es voluntario, pero la obligación es que venga una vez a la semana, lo demás es complementario, es decisión de ellos”, recalcó.

Sandra Salinas, participante del programa, expresó que “me siento feliz de encontrar esta oportunidad y poder vivir esta experiencia, más ahora que parte la tercera edad. Estoy emocionada y más de estar en una universidad es como un sueño cumplido”.

Mientras que, su compañera Cecilia Pinto, señaló que “me parece un interesante desafío, me encanta estudiar, y hace rato que estaba con hagas de hacer algo y esto es algo completamente distinto, así que me parece genial. Compartir con jóvenes será un bonito reencuentro con las aulas, nosotras fuimos compañeras de liceos, así que será un bonito reencuentro”.

Por su parte, Benjamín Bello, estudiante de Kinesiología, indicó que “hay personas adultas mayores que buscan asistir a la universidad y siento que hacerlos partes de nuestro grupo va a ser un bien para ambos lados”.

Silvia Castro, estudiante de la misma carrera, compartió lo expresado por Bello y agregó que “es una súper linda y buena instancia compartir con otras personas y aprender de ellos, ya que nuestra carrera es eso”.

Con este programa, la Universidad del Alba reafirma su compromiso con una educación inclusiva, centrada en las personas y en la construcción de una sociedad más integrada, donde el aprendizaje se concibe como un proceso continuo a lo largo de toda la vida.