En una significativa ceremonia, estudiantes de la carrera de Tecnología Médica, fueron investidos, marcando el inicio de su etapa de desarrollo profesional en campos clínicos. La instancia representó un reconocimiento al camino recorrido y un hito clave en su proceso formativo, donde comienzan a vincular sus conocimientos con la práctica real en el ámbito de la salud. 

La actividad reunió a autoridades académicas, docentes y familias, quienes acompañaron a los futuros profesionales en este momento simbólico que releva valores como la responsabilidad, la vocación y el compromiso con las personas. 

El vicerrector de sede La Serena, Elio Elorza, destacó el carácter simbólico de este hito, señalando que “esta ceremonia no es solo una tradición, es el reflejo del compromiso que asumen con la sociedad y con sus pacientes”. Asimismo, enfatizó que el ejercicio de la profesión exige no solo dominio técnico, sino también una profunda vocación de servicio, recordando que “detrás de cada examen hay una persona con historia, con miedo y con esperanza”. 

Por su parte, la vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Loredana Yutronic, subrayó el rol clave de estos profesionales, indicando que “su trabajo será muchas veces silencioso, pero siempre fundamental”. En esa línea, relevó la importancia de la actualización constante y el pensamiento crítico, junto con no perder de vista el componente humano: “la excelencia técnica sin compromiso ético pierde su valor”. 

Desde la dirección de la carrera, Carol Ortloff, se refirió a esta etapa como un momento de transición que implica mayores desafíos, destacando que “comienzan a vincular su aprendizaje de manera directa con la realidad clínica”. Además, recalcó que el uniforme representa un compromiso más profundo, afirmando que “no es solo un requisito académico, es un símbolo del compromiso que asumen con la profesión y con los valores que representarán en los campos clínicos”. 

En tanto, la presidenta electa del Centro de Estudiantes, Dania Vega, valoró este hito como un punto de inflexión en la formación, señalando que “hoy no solo visten un uniforme, sino que asumen un compromiso con la salud y con la vida de las personas”. Junto con ello, hizo un llamado a sus compañeros a ejercer con empatía, recordando que “antes que pacientes, atendemos a seres humanos”. 

Durante la ceremonia, los estudiantes recibieron el símbolo de la Universidad del Alba, como expresión de su compromiso con una formación basada en la inclusión, la solidaridad, la integridad y la humanidad, valores que deberán reflejar en su futuro desempeño profesional a través de un trato digno y respetuoso hacia las personas. 

La jornada concluyó con la promesa del tecnólogo médico, guiada por la directora de carrera, instancia en la que los estudiantes reforzaron su responsabilidad social, reconociendo que su labor impacta directamente en la calidad de vida y la dignidad de quienes atienden. Un cierre que proyecta el inicio de una etapa exigente, donde el conocimiento, la ética y el sentido humano serán claves en su desarrollo profesional.