
Como parte de sus acciones de Vinculación con el Medio, se desarrolló el segundo Operativo Comunitario Interdisciplinario de 2026 de la sede La Serena, acercando prestaciones gratuitas de salud y apoyo social a la comunidad y promoviendo espacios de aprendizaje para sus estudiantes.
La actividad realizada en la localidad de Tongoy, reunió a académicos, estudiantes y titulados y, al igual que en operativos anteriores, se desarrolló junto al Grupo Acción Comunitaria (GAC), alianza que permitió ampliar la cobertura de los servicios disponibles para la comunidad.
En esta oportunidad, la jornada sumó el apoyo de la Corporación Mujeres Azules, organización de mujeres de mar de la región de Coquimbo integrada por pescadoras, acuicultoras y recolectoras del borde costero, que colaboraron en la convocatoria de vecinos y vecinas, facilitando el acceso a la iniciativa.
Para la docente de Tecnología Médica de la sede La Serena, Paola Silva, este tipo de instancias representan una oportunidad para llevar a la práctica el sello formativo de la institución. “En este operativo estamos representando los valores de nuestra Universidad, que son la humanidad, la integridad, la solidaridad y la inclusión. A través de estas instancias, nuestros estudiantes logran aprendizajes significativos en la atención de los usuarios, quienes nos agradecen el tipo de atención que brindamos”.
Desde el Grupo Acción Comunitaria (GAC), su integrante Elizabeth Lagos destacó el impacto de la jornada. “El operativo fue bastante exitoso y esta vinculación con la Universidad del Alba fortalece nuestras prestaciones, porque muchas veces profesionales de nuestra agrupación que no pueden asistir son cubiertas por la institución. Además, estas experiencias permiten que los estudiantes se acerquen a las comunidades y conozcan las distintas realidades de cada comuna”.
La integrante de la Corporación Mujeres Azules, Pola Monterey, subrayó el valor de articular esfuerzos entre distintas organizaciones para acercar este tipo de prestaciones a la comunidad. “Quisimos vincularnos con la Universidad del Alba y otras organizaciones para llevar estos beneficios a la comunidad. Se atendieron más de 80 personas, lo que es muy positivo para un sector donde muchas veces faltan este tipo de prestaciones. Detrás de estas actividades hay un gran trabajo colaborativo y, como Mujeres Azules, queremos aportar a la comunidad, demostrando que también podemos cumplir un rol importante en el fortalecimiento de los lazos comunitarios”.

Por su parte, Carolina Zapata, titulada de la carrera de Psicología, valoró la jornada formativa y el contacto directo con la comunidad. “Esta es una experiencia muy buena porque acerca el rol del psicólogo directamente a la realidad en la que uno se encuentra, especialmente en el ámbito comunitario. Siento que la Universidad nos entrega herramientas que podemos llevar a la práctica, como la contención, los primeros auxilios psicológicos y habilidades blandas en el trabajo con usuarios”.
Con este segundo operativo del año, se continúan generando espacios donde la formación de los estudiantes se pone al servicio de la comunidad, contribuyendo al bienestar de las personas a través del trabajo colaborativo con organizaciones del territorio.