Con foco en ampliar el registro de donantes y aportar a pacientes que esperan un trasplante, la sede La Serena desarrolló una campaña de donación de células madre sanguíneas en colaboración con la Fundación DKMS. La instancia contó con la participación de estudiantes de la carrera de Tecnología Médica, quienes se desempeñaron como voluntarios en el proceso de inscripción. 

La iniciativa fue organizada por la coordinación de Vinculación con el Medio y Egresados y Titulados, en conjunto con la carrera de Tecnología Médica, y contempló la instalación de un stand informativo de DKMS, donde estudiantes orientaron a la comunidad universitaria sobre la importancia de inscribirse como donantes, acompañando además el proceso de registro mediante muestra bucal, junto con la entrega de información científica para desmitificar esta práctica. 

Según cifras de la Fundación DKMS, cada 27 segundos una persona en el mundo es diagnosticada con una enfermedad potencialmente mortal de la sangre, como leucemia o aplasia medular, mientras que en Chile este diagnóstico ocurre cada dos horas. En muchos casos, la única posibilidad de sobrevivir es un trasplante de células madre sanguíneas, lo que hace fundamental ampliar el registro de donantes compatibles. 

Cabe destacar que esta instancia ya se había realizado en 2025, oportunidad en la que se logró registrar a 210 personas como potenciales donantes. Este año, la campaña tuvo un significado especial, al estar marcada por la esperanza de encontrar un donante compatible para Valentino, un niño de Tongoy que enfrenta un cáncer a la sangre. 

Al respecto, la docente de Tecnología Médica, Paola Silva, destacó el compromiso de los estudiantes. “Esta campaña tuvo una connotación muy especial. No fue solo una actividad más, sino que estuvo profundamente marcada por la esperanza de encontrar un posible donante para Valentino. Lo que se vivió fue emocionante. Nuestros estudiantes no solo participaron, se comprometieron de verdad. Eso se notó en cada conversación, en cada inscripción y en cada gesto”. 

En esta versión, se registraron 74 nuevos potenciales donantes, cifra que representa una oportunidad concreta de vida para quienes hoy esperan un trasplante. “Detrás de cada registro hay una posibilidad real de salvar vidas”, agregó la docente. 

Desde la experiencia estudiantil, Cristóbal Aguilera, estudiante de tercer año de Tecnología Médica, valoró el impacto de este tipo de iniciativas. “Participar en este voluntariado te cambia la perspectiva. No solo te aporta en lo académico, sino también en lo humano. Aprendes a comunicarte mejor, a entender a las personas y a tomar conciencia de la importancia de lo que estamos haciendo. Cada inscripción es una esperanza”. 

La actividad permitió, además, fortalecer habilidades comunicacionales y el vínculo con la comunidad, contribuyendo a la formación integral de futuros profesionales de la salud, conscientes de que detrás de cada muestra y cada registro hay historias, familias y oportunidades de vida.