Como parte de la labor de fomentar la tenencia responsable de mascotas y fortalecer el aprendizaje práctico de sus estudiantes, la carrera de Medicina Veterinaria de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Veterinarias de la Universidad del Alba desarrolló una jornada de vacunación antirrábica, desparasitación y educación comunitaria, en el marco de un trabajo colaborativo con el programa Salud Calle, la Municipalidad de Santiago y proyectos de Aprendizaje más Servicio (A+S).

La iniciativa reunió a estudiantes de primero y quinto año de la carrera, quienes participaron activamente en la atención de mascotas y en la entrega de información a la comunidad sobre prevención de enfermedades, vacunación y cuidados responsables de animales de compañía.

Grisel Riquelme Moraga, médico veterinaria y docente de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Veterinarias, explicó que la actividad responde a la articulación de dos importantes proyectos institucionales.

“El primero corresponde a un proyecto de Vinculación con el Medio asociado a nuestro socio comunitario Salud Calle, al que también invitamos a participar a la Municipalidad de Santiago, a través de su Departamento de la Juventud. El objetivo es que nuestros estudiantes de quinto año realicen vacunación antirrábica y desparasitación para contribuir al control de la salud pública y mantener a las mascotas protegidas contra una enfermedad tan importante como la rabia”, señaló.

La académica agregó que el operativo también incorporó un proyecto de Aprendizaje más Servicio, permitiendo que estudiantes de primer año desarrollaran acciones de educación comunitaria.

“Los estudiantes entregaron trípticos y orientación a las personas que asistieron al operativo, promoviendo la importancia de la tenencia responsable y el cuidado preventivo de las mascotas. De esta forma, vinculamos la formación académica con una necesidad real de la comunidad”, indicó.

Aprendizaje desde el primer semestre

Para los estudiantes de primer año, la experiencia significó un acercamiento temprano al ejercicio profesional y al compromiso social que caracteriza a la carrera.

Valentina Molina destacó que participar en este tipo de actividades desde el inicio de su formación resulta altamente motivador. “Aprendemos del entorno, conocemos distintas realidades y promovemos el cuidado responsable de las mascotas. Además, nos permite tener contacto con los animales desde el primer semestre, algo que nos entusiasma mucho y nos da la oportunidad de ser un aporte para la comunidad”, comentó.

Por su parte, Fernanda Fuente valoró la posibilidad de adquirir experiencia práctica desde los primeros meses de la carrera.

“Es muy positivo comenzar con este tipo de actividades porque nos prepara para nuestro futuro profesional. También fortalecemos el vínculo con los vecinos y promovemos temas tan importantes como la vacunación, la desparasitación, la esterilización y la tenencia responsable”, afirmó.

Vinculación con la comunidad y formación profesional

Los estudiantes de cursos superiores también destacaron el impacto de estas instancias tanto para su formación como para la comunidad.

Celma Pino, estudiante de quinto año, explicó que el operativo forma parte de las acciones desarrolladas junto al programa Salud Calle, enfocado principalmente en la atención de animales en situación de calle.

“Esta instancia nos permite desarrollar nuestras habilidades profesionales y compartir con los vecinos del sector. Además, podemos transmitir nuestros conocimientos a los estudiantes de primer año, acercándolos a la realidad del trabajo en terreno y a la forma en que se desarrolla nuestra profesión”, señaló.