
Con una amplia convocatoria de autoridades regionales, académicos, estudiantes y representantes de distintos sectores de la comunidad, se realizó la ceremonia inaugural del Año Académico, instancia marcada por el análisis del futuro de la educación en Chile y el rol de las universidades en el desarrollo de los territorios.
La actividad tuvo como expositor principal al destacado economista Luis Riveros, director del Instituto de Relaciones Internacionales y Políticas Pública de la Casa de Estudios, Doctor en Economía por la Universidad de California, Berkeley y ex rector de la Universidad de Chile, quien dictó la charla magistral “Retos para la Educación Chilena en el Siglo XXI”.
Durante su presentación, el académico abordó las principales transformaciones que enfrenta actualmente el sistema educativo, junto con la necesidad de avanzar hacia una formación más pertinente, innovadora y conectada con los desafíos sociales y territoriales del país.
“Chile enfrenta transformaciones importantes en materia educativa y eso exige mirar la educación con una perspectiva de largo plazo. Hoy necesitamos avanzar hacia soluciones que fortalezcan la calidad y pertinencia de la educación en todos sus niveles, y formar ciudadanos con una mirada integral, conectados con las necesidades sociales y territoriales del país”, señaló Riveros.
Asimismo, destacó el papel que cumplen las universidades en este escenario. “Tienen una responsabilidad muy relevante en el desarrollo de Chile y de las regiones. No sólo deben entregar conocimientos técnicos, sino también promover valores como la humanidad, la inclusión, la solidaridad y la integridad, formando personas capaces de aportar al desarrollo social y humano del territorio”, indicó.
En esa misma línea, el académico relevó la importancia de generar espacios de diálogo fuera de la capital. “Las regiones viven realidades distintas y necesitan ser parte activa de la conversación sobre el futuro de la educación. Instancias como estas permiten generar reflexión, pensamiento crítico y diálogo entre autoridades, estudiantes, académicos y distintos actores de la sociedad”, expresó.
La jornada contó además con la participación de diversas autoridades regionales, entre ellas Cristóbal Juliá, quien valoró el aporte de las instituciones de educación superior al desarrollo de los territorios.
“Quiero destacar la relevancia que tienen las universidades regionales, porque permiten descentralizar el conocimiento, acercar la educación superior a las personas y aportar directamente al desarrollo de los territorios. Desde esa mirada, cobra especial valor el trabajo colaborativo con esta institución, generando espacios de formación, crecimiento y oportunidades para la comunidad”, señaló la autoridad regional.

Por su parte, el vicerrector de la sede La Serena, Elio Elorza, destacó el sello formativo y el compromiso social que impulsa el proyecto educativo de la Institución.
“Cinco años pueden parecer poco en la historia de una universidad, pero son suficientes para comenzar a construir una identidad, levantar una esperanza y demostrar que una institución no se define sólo por sus edificios, carreras o matrículas, sino por el alma que la inspira, por la forma en que mira a sus estudiantes y por la manera en que decide servir a la sociedad. Nuestra Casa de Estudios nació con una convicción profunda: ser una universidad con sentido de humanidad, solidaridad, inclusión social e integridad”, manifestó.
De esta manera, la ceremonia consolidó un espacio de encuentro y diálogo abierto a la comunidad regional, profundizando la conversación en torno a los desafíos de la educación superior y el vínculo de la Universidad con el desarrollo humano, social y territorial de la región de Coquimbo.