Una interesante mirada al origen de uno de los símbolos más reconocidos de las matemáticas ofreció la Escuela de Ingeniería, a través de la clase magistral “Pi: la letra griega que los griegos no usaron”, dictada por el docente Douglas Jiménez. 

La actividad convocó a estudiantes y académicos en torno a una temática que combinó historia, ciencia y matemáticas. Durante la exposición, los asistentes conocieron cómo la letra griega π llegó a convertirse en el símbolo utilizado actualmente para representar una de las constantes matemáticas más importantes. 

Según explicó el docente, la charla nació a partir de su interés por difundir la historia de las matemáticas y despertar la curiosidad de los estudiantes hacia una disciplina que está presente en múltiples ámbitos del conocimiento. “La idea era mostrar que la letra Pi no siempre se utilizó con el significado que conocemos hoy y que detrás de este símbolo existe una historia fascinante que se remonta a siglos atrás”, comentó. 

Más allá del recorrido histórico, la actividad también invitó a reflexionar sobre la importancia de las matemáticas en el desarrollo científico y tecnológico. En este contexto, el académico destacó que muchos avances que hoy forman parte de la vida cotidiana surgieron a partir de investigaciones cuyo valor no era evidente en su momento. 

Como ejemplo, mencionó el desarrollo de las geometrías no euclidianas durante el siglo XIX, cuyos principios resultaron fundamentales para la formulación de la teoría de la relatividad general de Albert Einstein. Actualmente, los conceptos derivados de esta teoría permiten el funcionamiento preciso de tecnologías ampliamente utilizadas, como los sistemas de posicionamiento global (GPS). 

Asimismo, el docente enfatizó que el aprendizaje de las matemáticas no debe limitarse a la búsqueda de aplicaciones inmediatas, ya que esta disciplina contribuye al desarrollo del pensamiento lógico, la capacidad de análisis y la resolución de problemas complejos. “La matemática también nos entrega una forma de organizar nuestras ideas y comprender mejor el mundo que nos rodea”, señaló. 

La iniciativa se enmarcó en las acciones impulsadas por la Escuela de Ingeniería para fomentar la divulgación científica y generar espacios de reflexión e intercambio de conocimientos, fortaleciendo así la formación integral de sus estudiantes.