La experiencia internacional del académico de la carrera de Psicología de la sede Antofagasta, Marcelo Ávalos Tejeda, ya comienza a traducirse en nuevas herramientas para la formación de futuros profesionales. Desde marzo de este año, el académico desarrolla una investigación postdoctoral en el Departamento de Psicología Clínica de la Universidad del Sur de Dinamarca, donde integra un equipo que estudia la depresión mediante redes psicométricas, una de las metodologías más innovadoras en el ámbito de la investigación en salud mental.

Más allá de los avances científicos, el académico destaca que esta experiencia ha transformado su manera de abordar la docencia, especialmente en aspectos relacionados con la organización del trabajo, la planificación y el acompañamiento a los estudiantes.

“Lo que más ha impactado en mi forma de enseñar es aprender a utilizar el tiempo de manera eficiente. Aquí todo está muy planificado y las reuniones son directas, claras y orientadas a cumplir objetivos. Esa forma de trabajar, con orden, sistematicidad y respeto por los tiempos, es algo que quiero transmitir a mis estudiantes”, señaló Ávalos.

Uno de los aspectos que más valora de la experiencia europea es la alta especialización de los equipos de investigación. Mientras en Chile los académicos suelen desempeñar múltiples funciones, en Dinamarca cada integrante concentra sus esfuerzos en una tarea específica, lo que permite profundizar el conocimiento y avanzar con mayor eficiencia.

“Una de las principales diferencias es que cada investigador tiene un objetivo muy claro y trabaja para cumplirlo, sin dispersarse en otras tareas. Esa cultura de la especialización y del cumplimiento de metas es una práctica que puede aportar mucho a la formación de nuestros estudiantes”, explicó.

Actualmente, Marcelo Ávalos participa como analista de datos de este que busca comprender cómo interactúan los síntomas de la depresión y las funciones cognitivas utilizando el Registro de Gemelos de Dinamarca, una de las bases de datos más completas del mundo en esta materia. Si bien reconoce que se trata de una línea de investigación altamente especializada, sostiene que este conocimiento puede incorporarse progresivamente a la formación de los futuros psicólogos, especialmente en asignaturas vinculadas a la evaluación clínica y la intervención terapéutica.

“Los modelos de redes permiten comprender cómo distintos síntomas se relacionan entre sí y cómo esas conexiones influyen en la salud mental. Llevar estos avances a las aulas ayuda a que los estudiantes conozcan herramientas que hoy están marcando el desarrollo de la investigación internacional y que tienen aplicaciones concretas en la práctica clínica”, afirmó.

Disciplina, planificación e investigación con sentido

Para el docente, uno de los mayores desafíos en la formación universitaria es transmitir que la investigación no es una actividad distante de la realidad profesional, sino una herramienta que permite responder preguntas concretas y mejorar la atención de las personas.

En ese sentido, sostuvo que despertar el interés por la investigación implica demostrar su utilidad en el ejercicio cotidiano de la Psicología.

“La investigación no consiste solo en publicar artículos. Lo importante es que entrega evidencia para comprender mejor los fenómenos y tomar mejores decisiones profesionales. Los estudiantes deben verla como una herramienta que fortalece su futuro desempeño, ya sea en el ámbito clínico, educacional o comunitario”, indicó.

Asimismo, manifestó que compartir experiencias de investigación desarrolladas en el extranjero permite ampliar las expectativas de los estudiantes respecto de las múltiples posibilidades que ofrece la profesión.

“La investigación también es un campo laboral. Mostrar experiencias reales ayuda a que los estudiantes comprendan que existen distintas formas de desarrollarse profesionalmente y que pueden aspirar a participar en proyectos internacionales si se preparan para ello”, comentó.

Proyección internacional para los estudiantes

Pensando en el futuro, Marcelo Ávalos espera que la experiencia adquirida en Dinamarca contribuya a generar oportunidades de colaboración entre la Universidad del Alba y centros de investigación internacionales.

Entre las iniciativas que visualiza se encuentran intercambios académicos, pasantías de investigación y el fortalecimiento de los semilleros de investigación que actualmente desarrolla la institución.

“Mi intención es que, a medida que consolide redes de colaboración aquí en Dinamarca, podamos explorar oportunidades para que estudiantes de la Universidad del Alba accedan a experiencias internacionales que fortalezcan su formación y su proyección profesional”, señaló.

Finalmente, el académico enfatizó que el principal aprendizaje que desea transmitir a sus estudiantes tras esta experiencia va más allá del conocimiento científico.

“El inglés es fundamental para acceder a la investigación de frontera, pero también lo son la disciplina, la organización y el compromiso con las metas. Cuando uno se propone un objetivo debe trabajar de manera constante para alcanzarlo. Esa cultura del esfuerzo y la planificación es, probablemente, uno de los mayores aprendizajes que me deja esta experiencia en Dinamarca”, concluyó.