En un escenario marcado por el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y su creciente impacto en la vida cotidiana, la Universidad del Alba abrió un espacio de reflexión y diálogo en torno a uno de los principales desafíos del mundo actual: cómo avanzar en innovación tecnológica sin perder de vista al ser humano y el bien común.

Así y con el objetivo de reflexionar y buscar respuestas a esta interrogante, se llevó a cabo la charla “Humanidad y bien común en tiempos de Inteligencia Artificial”, dictada por el Cardenal Fernando Chomali, quien invitó a la comunidad universitaria a abordar la IA desde una mirada ética, social y profundamente humana. Además, de colocar en el centro de debate la necesidad de preguntarse no solo qué puede hacer la tecnología, sino también para qué y al servicio de quién se desarrolla.

La actividad contó con la presencia de destacadas autoridades del ámbito académico y diplomático, entre ellas, Rafael Rosell Aiquell, rector de la Universidad del Alba; Silvana Cominetti Cotti-Cometti, presidenta del Directorio de la Universidad del Alba; Laura Oroz Ulibarri, la Embajadora del Reino de España; Octavio Errázuriz Guilisasti, Embajador de la República de Malta; Floricel Mocanu, Embajador de Rumania, y Peter Camino Cannock, Embajador de la República del Perú; además de directores, académicos, colaboradores y estudiantes de nuestra Casa de Estudio.

“La charla del Cardenal Chomalí fue una brújula que nos orienta a seguir caminando en post de ser humano, de la búsqueda de la persona y a reafirmar, cada vez más, los principios de la Universidad del Alba como son la inclusión, la integridad, solidaridad y, fundamentalmente, la humanidad”, afirmó Rafael Rosell Aiquel, rector de la Universidad del Alba.

Por su parte, el Cardenal Fernando Chomali expresó “venir a dar esta charla significa que hay un gran interés sobre el pensamiento del Papa León, por el pensamiento de la Iglesia. Hay un gran interés por saber de qué manera la Inteligencia Artificial se acerca a la sociedad, de qué manera nos pone en un dilema ético para reflexionar y también veo un gran interés de parte de muchas personas, incluso embajadores, en este tema”.

Frente a este escenario, la reflexión ética realizada durante la instancia adquirió un papel importante para orientar el desarrollo tecnológico hacia soluciones que contribuyan efectivamente al bienestar de las personas y de la sociedad.

“Me voy muy contento de haber podido colaborar para entregar un mensaje de esperanza y sobre todo de reflexión en un tema que está en debate como la Inteligencia Artificial”, enfatizó el Cardenal.