
Salir del espacio de atención psicológica y llevar la prevención directamente a las comunidades educativas es parte del trabajo que durante agosto reforzó el Centro de Atención Integral (CAI) de la Universidad del Alba sede Antofagasta.
El organismo participó durante el mes en dos importantes jornadas escolares de la comuna, acercando a estudiantes, docentes, familias y equipos psicosociales herramientas vinculadas con la prevención, la convivencia y el cuidado de la salud mental.
Instancias
La primera experiencia se desarrolló el miércoles 12 de agosto, cuando profesionales del CAI participaron en el quinto encuentro de la “Feria Preventiva” del Instituto Superior de Comercio Antofagasta (ISCA). La jornada se realizó en el marco de la presentación de la nueva política institucional del establecimiento, “ISCA, un espacio seguro y protector”.
En ese espacio, el equipo del Centro de Atención Integral aportó desde su experiencia en salud mental, promoviendo la identificación temprana de riesgos psicosociales y relevando aquellos factores que pueden actuar como elementos de protección para niños, niñas y adolescentes.
Pero el trabajo del CAI no quedó circunscrito a esa jornada. El jueves 27 de agosto, el centro volvió a acercar sus profesionales a una comunidad educativa, esta vez como parte de la Feria de Convivencia Educativa 2026.
Con un stand informativo e interactivo, el CAI presentó a los asistentes el trabajo que desarrolla como clínica psicológica universitaria y campo clínico, dando a conocer tanto su dimensión asistencial como sus acciones de carácter formativo y comunitario.
La instancia permitió explicar a la comunidad cuáles son las alternativas de apoyo que ofrece el centro, entre ellas psicoterapia breve, evaluaciones clínicas e intervenciones psicoeducativas, dirigidas a niños, adolescentes, familias y comunidades educativas.
El coordinador del CAI Antofagasta, psicólogo Luciano Paiva Campos, remarcó el carácter comunitario que busca mantener el dispositivo. “Nuestra labor como clínica psicológica universitaria y campo clínico no se limita al espacio del box terapéutico; tiene una vocación profundamente comunitaria”, afirmó.
Para Paiva, el contacto directo con los establecimientos permite además fortalecer la coordinación con quienes cumplen un papel clave en la detección y acompañamiento de estudiantes.
“Participar activamente en estas ferias escolares nos permite articular un trabajo directo con las duplas psicosociales y los equipos docentes, promoviendo espacios seguros para la infancia y juventud”, sostuvo.
A ello se suma, la posibilidad de acercar prestaciones de salud mental a la comunidad antofagastina y facilitar el acceso a orientación y atención especializada.
Vicerrector
El vicerrector de la Universidad del Alba sede Antofagasta, Valentín Volta, aclaró que la vinculación con el territorio es parte fundamental del quehacerde la institución.
“El trabajo que desarrolla el Centro de Atención Integral, refleja precisamente ese compromiso, poner nuestras capacidades profesionales y académicas al servicio de las necesidades de la comunidad, especialmente en un ámbito tan relevante como la salud mental. Queremos que la Universidad sea un actor presente y cercano, que no solo forme profesionales, sino que también contribuya concretamente al bienestar de las personas y de las familias de nuestra región”, aclaró.